Adolescentes y desescalada ¿acusamos o acompañamos?

A raíz de determinadas conductas de riesgo que algunos adolescentes están teniendo en esta Fase 1 de la desescalada, reflexionamos sobre el papel del adulto, de la importancia de la comunicación intrafamiliar, las necesidades evolutivas de la adolescencia y de la importancia de entenderles para acompañarles, reconducirles y ser constructivos, proactivos. Porque necesitamos salir del yo para regresar a un nosotros solidario y altruista que nos impulse a crear el mundo sostenible que necesitamos.

Caer en la acusación es lo que nos puede entretener de algo mucho más importante: reflexionar sobre la responsabilidad de cada uno de nosotros. Aunque todos sabemos de la comodidad de la primera parte y de la dificultad de la segunda, hemos experimentado los resultados de ambas.

Los adolescentes son un presente y futuro inmediato, nosotros, también los somos. Actuemos juntos, eduquemos en el respeto porque nos llevará a una construccion social basada en una igualdad y ecuanimidad que naturalmente nos llevará a una mirada que nos sostenga a todos por igual. La autosuficiencia del individualismo no nos lleva a avanzar: nos necesitamos, somos interdependientes. Traslademos esta mirada nutrida de valores a los más jóvenes. Hemos dedicado muchas reflexiones a los ajustes de los expedientes curriculares (y está bien, es necesario) pero aún lo es más, el sostén que dará cabida al mismo, el mundo interior de muchos de los adolescentes que ven que su futuro inmediato no está teñido del color que les “vendimos”. Porque ¿qué mundo les dijimos que tenían delante? ¿Realmente era una imagen sostenible en el tiempo? la realidad cae por su propio peso y hoy tenemos la respuesta: NO.

Ajustémonos a esta nueva realidad, sin automáticos, sin la tendencia a regresar a lo que había. Tenemos un nuevo desafío y es social, comunitario. Aferrarnos al pasado nos hará quebrarnos puesto que toda estructura rígida es mucho más vulnerable. Vivamos con la flexibilidad suficiente como para ajustarnos a lo que tenemos delante: un desafío social, una llamada a la humanidad compartida pues, aquí y ahora, todos estamos frente a una misma situación de riesgo, una misma situación en la que también es importante no dar la espalda y poner nombre a la muerte. De cada uno de nosotros depende verlo y vivir con una consciencia ampliada o darle la espalda y vivir en un mundo pequeño, reduccionista y lleno de falsedades.

De tu actuación dependerá la repercusión en todos.

De la educación y modelaje que ofrezcamos a los adolescentes, dependerá los valores heredados. Mejor reflexionemos sobre cómo construir juntos de nuevo y no saquemos el dedo acusador sin nada que lo sostenga. Al menos, este es mi deseo y la confianza que me sostiene en cada instante. La de saberme caminando acompañada y acompañando.

Gracias a todos los que, cada día, quieren avanzar respetando los ajustes necesarios para que la temeridad no sea la dueña del retroceso sino que la mirada de una consciencia ampliada al nosotros y a los ajustes diarios sea lo que determine una distancia sin aislamiento, un crecimiento sin abusos, una construcción sobre bases que nos incluyan a todos.

Nos necesitamos, no hay héroes, somos igualmente vulnerables: cuidemonos!

 

Gracias al telediario de Á Punt TV Valenciana por darle un espacio a estas reflexiones. Os comparto el enlace de la noticia:

“Amb l’arribada del desconfinament, grups de gent jove no estan complint les normes, es pot veure adolescents passejant en grup sense mantindre la distància de seguretat. Veus expertes en psicologia recomanen que pares i mares donen exemple i que parlen amb els fills de la importància de seguir les mesures de seguretat”

https://apuntmedia.es/va/noticies/covid-19/video-el-desconfinament-en-la-joventut